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Agua, higiene y saneamiento en la frontera sur de México

Dando acceso a agua segura a la niñez migrante

La migración de niñas, niños, adolescentes y sus familias es un fenómeno muy complejo que ha ido en aumento en la última década. La frontera sur de México es una zona de mucha actividad migratoria con miles de personas que entran mensualmente por los municipios de Suchiate y otros más cercanos a Tapachula, que es donde trabajo actualmente como encargado de los temas de agua potable, higiene y saneamiento.

En Tapachula, cientos de personas diariamente acuden a sus citas y registro ante las autoridades de migración y de solicitud de refugio, por un lado al Instituto Nacional de Migración (INAMI), y por otra parte a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), para iniciar sus procesos de regulación o de solicitud de asilo, sin embargo, mientras esperan sus trámites, están propensos a sufrir los estragos del clima en Tapachula que es sumamente caluroso y húmedo (hay días en que estamos a 34° C ¡pero la sensación térmica es de 38°C!) lo que puede provocar casos de deshidratación en niñas, niños y adolescentes. Además del acceso a agua potable, ante el aumento de las personas que llegan diariamente a México, hay otros retos de saneamiento e higiene, como lo son la cantidad de baños y regaderas disponibles en las diferentes instalaciones que atienden a la población en movilidad, considerando a los albergues de la ciudad.

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UNICEF México / Andrés Ramírez

Por eso desde el área de agua potable, saneamiento e higiene, o WASH como le llamamos en UNICEF por sus siglas en inglés, es muy importante estar preparados en todo momento para dar una respuesta acorde a las necesidades de cada sitio y con ello lograr que cada niña, niño y adolescente en situación de migración tenga las mejores condiciones posibles durante su estancia en Chiapas. En UNICEF trabajamos distribuyendo kits de higiene para niñas, niños y familias que contienen cepillos dentales, pasta dental, jabón en barra, rollo de papel, toallitas de tela, desodorante, shampoo, peine, gel antibacterial, cubrebocas, toallas sanitarias, y un folleto con información de lavado de manos y jabón en polvo; mejorando infraestructura en albergues y puntos estratégicos donde se concentran muchas personas; capacitando a las autoridades, colocando puntos de hidratación, estaciones de lavado de manos y unidades móviles WASH (regaderas, baños, lavamanos y mesas para cambio de pañales); y haciendo las gestiones y colaboraciones necesarias para mejorar el acceso a los diferentes servicios básicos de agua y saneamiento.

Quisiera platicarles a detalle algunas de estas acciones que diariamente benefician a cientos de niñas, niños y adolescentes que vienen de países como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Honduras, Haití, El Salvador, Guatemala, Senegal, Colombia, entre otros.

Agua potable

Desde UNICEF hemos colocado bebederos con llenador de botellas en la sede de Regulación del INAMI en Tapachula y en el operativo de registro de la COMAR en el Mercado Laureles. Estos bebederos permiten llenar botellas de medio litro, tienen un contador que nos permite medir diariamente el impacto que estamos causando en la vida de los niños, las niñas y familias migrantes; pero también para los y las tapachultecas; ya que, procuramos instalar estos en áreas de fácil acceso para toda la población. Con mucho gusto les cuento que, desde su instalación en febrero 2022 y hasta mayo, se han llenado 100,000 botellas lo que representa aproximadamente 50,000 personas beneficiarias. Además, con aliados como el CENACED hemos conseguido distribuir agua y pastillas potabilizadoras a la población migrante en lugares donde no había sido posible instalar los bebederos, como en algunos albergues de Tapachula y en la sede de Regulación del INAMI en Cd. Hidalgo.

En todos los lugares donde hacemos intervenciones procuramos que estas puedan beneficiar a la población en general, claramente queremos, y es nuestra meta, promover la integración de la población en movilidad con la local a través de lo que hacemos.

Kimberly, de 10 años, llenando una botella de agua

Recuerdo que el 19 de abril de 2022 platiqué con Antonio y su hija Kimberly de 9 años, ellos llegaron a México procedentes de Venezuela y ese día estaban en las instalaciones del INM para regularizar su situación; llevaban ya unas cuantas horas ahí y recuerdo que Antonio me dijo que con el calor que se sentía en aquel momento, tener agua potable disponible era un gran alivio. En el equipo, esto nos llenó de satisfacción y motivación.

Acceso a la red de agua potable y drenaje

Otro de los proyectos que me han llenado de satisfacción, y que considero nos han movido las emociones a quienes hemos estado involucrados, tanto personal directivo de albergues, como de UNICEF y del organismo operador de agua (COAPATAP es el de la colaboración que se hizo con gobierno municipal, para conectar a algunos albergues a la red de agua potable y de drenaje. Es increíble pensar que algunos de estos espacios no tenían desde su creación o fundación (hace 15 o hasta 25 años) conexión a la red de drenaje y/o agua potable, lo que significaba que antes las familias no podían bañarse todos los días, lavar su ropa o tomar suficiente agua. Mediante diversas gestiones con las autoridades municipales (lo que en UNICEF llamamos abogacía) pudimos lograr esta conexión y ahora, estoy seguro, la vida de muchas familias dentro de los albergues mejorará y estos a su vez, tendrán mejores condiciones para impactar a un mayor número de personas.

Una familia procedente de Nicaragua en un albergue de Chiapas
UNICEF México / Andrés Ramírez

Hacia finales de abril, junto con mis colegas, visitamos algunos de esos albergues, en uno conocí a una familia nicaragüense que busca ir a Estados Unidos para encontrar mejores oportunidades de vida. La familia estaba compuesta por Milton y Sara, así como de sus hijos Agustín, Mariela y el bebé Mario. Sentí mucha alegría cuando nos dijeron que el poder contar con más agua para cubrir todas sus necesidades sería algo muy bueno para la familia puesto que antes de la conexión a la red, en el albergue tenían agua solo 3 días a la semana y ahora, tendrían todos los días para poder beber, lavar su ropa, bañarse e ir al baño en condiciones más dignas, puesto que el sistema de drenaje fue también mejorado permitiendo que un mayor número de personas pudieran albergarse en este lugar.

Rodrigo de UNICEF platica con una niña pequeña en un albergue en Chiapas

UNICEF México / Andrés Ramírez

En esta misma visita pudimos platicar con Lady, quien vive en un albergue que originalmente se abastecía del agua de dos pozos, sin embargo, en temporada de secas (enero-abril) solían secarse, por lo que el albergue tenía que dosificar el precioso líquido para que alcanzara para todas las personas. En el piso de arriba de este albergue, que es donde duerme ella y su hija Fernanda, una pequeña de dos años, ya no había agua disponible (en la foto salgo jugando con ella, una niña muy animada y platicadora). Ellas venían de El Salvador y llevaban en México alrededor 20 días.

Lady sabe la importancia de tener agua potable para ella, pero sobre todo para su pequeña, pues así puede lavar los alimentos que le prepara, mantenerla limpia y muy bien hidratada. Aunque sabe que su estancia en Chiapas es temporal se siente aliviada de que su calidad de vida será mejor durante su paso por aquí.

Estaciones WASH

Hemos instalado estas estaciones en lugares donde se concentra una gran cantidad de familias migrantes, pueden ser instaladas en cuestión de uno o dos días y brindan los servicios básicos de saneamiento e higiene en los lugares donde se instalan. Contamos con dos unidades móviles separadas, una para hombres y otra para mujeres, y que constan de baños, regaderas, lavamanos e incluso con un módulo para cambio de pañales, algo que en un contexto como el que estamos viviendo a causa de la COVID-19 contribuye a mejorar los hábitos de higiene. Este es un proyecto del cual todo el equipo de WASH de UNICEF México, y especialmente la oficina de Chiapas, nos sentimos muy orgullosos.

Gracias a estas acciones que les he platicado estamos pudiendo dar agua segura a la niñez y sus familias, previniendo el consumo de agua contaminada que podría afectar su salud; y a su vez, en coordinación con todas las partes involucradas, estamos procurando la generación de condiciones necesarias para que puedan acceder a espacios adecuados para tener una buena higiene y un buen saneamiento, como son los albergues y estos puntos de los que hemos hablado donde pasan gran cantidad de tiempo.

En UNICEF trabajamos incansablemente para proteger los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes en el país. Nuestro trabajo necesita el involucramiento de los donantes y de los socios que nos apoyan en la implementación de los programas y también, sin duda, de las autoridades y entidades que nos brindan la autorización y disposición para trabajar en estos espacios y para que estos proyectos puedan llegar a buen ser exitosos. Con los principales actores de la región, tenemos un grupo de trabajo para el manejo de las emergencias en temas de agua potable, saneamiento e higiene; estos actores son el INAMI, la COMAR, el CENACED (Centro Nacional de Apoyo para Contingencias Epidemiológicas y Desastres A.C.), los organismos operadores de agua potable y saneamiento como COAPATAP, autoridades estatales y municipales de gobierno, Protección Civil regional y municipal, así como organismos internacionales como el Comité Internacional de la Cruz Roja  y agencias de la ONU como el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones); además de como ya mencionamos, al personal de los albergues, que siempre están en la mejor disposición para atender a toda la población en movilidad y nos abren las puertas para generar colaboraciones en favor de niñas, niños, adolescentes y sus familias.

FUENTE: unicef.org

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